Nacida en Lisboa, Portugal, Alba Baptista se ha convertido en una de las actrices más prometedoras de su generación. Con una carrera que comenzó en su país natal, ha logrado traspasar fronteras y hacerse un nombre en la industria del entretenimiento a nivel internacional, especialmente tras su participación en la serie de Netflix Warrior Nun.
Inicios en la televisión portuguesa
Alba inició su trayectoria artística en 2014 con la telenovela Jardins Proibidos, producción que marcó su debut en la pequeña pantalla. Gracias a su talento y carisma, rápidamente captó la atención de los espectadores y de los productores, lo que la llevó a participar en otras series portuguesas de éxito como A Impostora, Filha da Lei, A Criação y Jogo Duplo. En estos proyectos demostró su versatilidad al interpretar personajes en géneros tan variados como el drama, el crimen y la comedia.
Salto a la fama internacional
El gran cambio en la carrera de Alba llegó en 2020, cuando fue seleccionada como protagonista de la serie Warrior Nun, una producción original de Netflix hablada en inglés. En esta ficción de acción y drama, interpreta a Ava, una joven huérfana que descubre que tiene poderes sobrenaturales y se une a una antigua orden de monjas guerreras. Este papel no solo marcó su debut en el mercado internacional, sino que también le abrió las puertas a nuevas oportunidades en el cine europeo.
Presencia en el cine
La filmografía de Alba Baptista es amplia y abarca desde el drama hasta el documental y la animación. En 2023, participó en el cortometraje animado Flite, con una duración de 14 minutos. El año anterior, en 2022, fue especialmente prolífico para ella, con apariciones en varias producciones cinematográficas. Entre ellas se destaca El viaje a París de la señora Harris, una comedia dramática de 116 minutos que tuvo buena acogida por parte del público. Ese mismo año, actuó en Nunca Nada Aconteceu, Campo de Sangue y A Criança, tres películas dramáticas que reforzaron su presencia en el panorama cinematográfico.
En 2020, además de Warrior Nun, participó en Fátima, la película, basada en los eventos religiosos ocurridos en Portugal, con una duración de 113 minutos. También formó parte de dos documentales: Change y O Outro Lado de Patrick, de 7 y 24 minutos respectivamente.
Etapa previa en el cine portugués
Antes de alcanzar notoriedad fuera de su país, Alba ya había trabajado en varias producciones portuguesas. En 2019 protagonizó Patrick, un drama de 103 minutos, así como Flutuar, un corto de 13 minutos. Ese año también participó en Imagens Proibidas, una mezcla de comedia y romance. En 2018, trabajó en Caminhos Magnétykos, Equinócio y Leviano, una película de crimen y drama.
Su experiencia actoral incluye incluso obras documentales como Tudo o Que Imagino (2017), y su talento ha sido evidente tanto en cortometrajes como en largometrajes, siempre demostrando una gran capacidad interpretativa y una sensibilidad artística notable.
Reconocimiento creciente
La carrera de Alba Baptista continúa en ascenso, y su capacidad para interpretar personajes complejos en distintos idiomas y contextos culturales la convierte en una figura cada vez más relevante en la escena audiovisual europea. Su dominio del inglés, portugués y otros idiomas le ha permitido desenvolverse con naturalidad en producciones internacionales, algo poco común entre los jóvenes actores de su generación.
A pesar de su juventud, ha demostrado una madurez profesional destacable, ganándose el respeto tanto del público como de la crítica especializada. Sin duda, Alba Baptista es una actriz a seguir de cerca en los próximos años, con un futuro prometedor que va mucho más allá de las fronteras portuguesas.